Este fin de semana (19 y 20 de septiembre) Napike ha organizado en Pamplona unas jornadas de hermanamiento entre Navarra e Iparralde en torno al patrimonio común, con especial atención a la pelota vasca como expresión cultural, social y deportiva compartida a ambos lados de la frontera.
Las actividades comenzaron el viernes con un paseo guiado por los hitos históricos de la ciudad acabando en el Centro de Interpretación de la pelota, proyecto promovido por Napike para situar a Pamplona como referente en la preservación y difusión de este deporte. A continuación, el sábado hubo tres mesas de debate en las que participaron especialistas, representantes de instituciones, asociaciones culturales y deportistas de ambos lados de la frontera.
En la primera mesa, “El patrimonio que nos une”, se reflexionó sobre la protección de la pelota como patrimonio inmaterial. Se coincidió en que las declaraciones (BIC, UNESCO…) son valiosas, pero insuficientes si no van acompañadas de medidas efectivas de salvaguarda. Se destacó que la mejor forma de mantener viva la tradición es fomentando su uso social, la práctica intergeneracional y su presencia en la educación escolar y extraescolar.
La segunda mesa, “El pasado y presente de la pelota”, recorrió la historia de este juego desde sus raíces europeas hasta las modalidades actuales (laxoa, rebote, bote luze). Se subrayó el carácter festivo, comunitario y transfronterizo que siempre ha acompañado a la pelota, así como la necesidad de recuperar su dimensión social frente a la hegemonía de deportes globalizados como el fútbol.
La tercera mesa, “El futuro de la pelota”, fue la más abierta y planteó cómo garantizar la continuidad de esta tradición. Hubo consenso en la importancia de considerar la pelota como un derecho cultural de la ciudadanía, y no únicamente como un deporte de competición. Se destacó la necesidad de abrir frontones y plazas, impulsar programas educativos, fomentar la práctica femenina y aprovechar la cooperación europea y transfronteriza. También se señaló la importancia de dar mayor visibilidad a la pelota en pantallas y redes sociales para conectar con las nuevas generaciones.
Como colofón, se elaboró y firmó un manifiesto de trabajo conjunto, reafirmando el compromiso de seguir impulsando proyectos que refuercen el valor educativo, social y patrimonial de la pelota vasca, y de promoverla como símbolo de unión e identidad compartida entre comunidades a ambos lados de la frontera.
Puede verse un resumen de la jornada aquí




